“Quiero ser madre y no puedo” esto es más común de lo que crees.

Cómo lograr el embarazo y cómo ser madre después de conseguirlo son temas sin manual de instrucciones.

Pero las mujeres que queremos ser madres y aún no lo hemos conseguido tenemos la gran ventaja de optar a toda una carrera de desarrollo personal llena de excelentes habilidades para educar a nuestros futuros hijos.

Digo optar porque es una elección, puedes pasar por el camino hasta conseguir ser madre sin aprender absolutamente nada de ésto y quedarte con la vivencia de los obstáculos que van apareciendo, lamentándote, quejándote y despotricando sobre la situación (al principio es una reacción muy común, pero alargarla es una elección).

No puedes evitar el dolor pero puedes elegir superarlo, estas son algunas de las habilidades que se pueden aprender:

  • A tomar decisiones difíciles
  • A ganar tolerancia a la frustración
  • A gestionar nuestras emociones
  • A ser sinceras con nosotras mismas
  • A mejorar la comunicación y compresión con la pareja
  • A aceptar situaciones que no nos gustan pero que forman parte de la vida
  • A tener paciencia con lo que queremos para ayer y será para…
  • A tomar conciencia de que eres mucho más fuerte de lo que creías
  • A sentirte poderosa y orgullosa de salir fortalecida
  • A ser consciente de que todo cambia
  • A enfrentarte a tus miedos

Como educadora infantil os puedo decir que estas habilidades como madres son magníficas para su educación y vais a agradecer tenerlas con vosotras.

Si tú sabes tomar decisiones, vencer tus miedos, tolerar la frustración, gestionar tus emociones…,vas a poder enseñárselo a tus hijos.

Y voy a ir un poco más allá…

Los niños aprenden lo que ven, no lo que les decimos que tienen que hacer,por eso es tan importante tu visión ante los retos, si es de lucha y dolor para conseguir lo que quieres eso es lo que aprenderán tus hijos; en cambio si tu visión ante los obstáculos es de aceptación, visión, acción y compromiso eso es lo que les transmitirás.

Como siempre ¡la elección es tuya!
No hay una elección mejor que otra, ya que todas éstas habilidades podrás aprenderlas en otra ocasión, lo importante es que tú te encuentres feliz con lo que elijas.

Aún te puedes preguntar ¿y si no llego a ser madre?

¿de qué me servirá todo esto? ¡Encuentra tu respuesta!

Yo ya encontré la mía… ¡Un abrazo!

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